Aunque se llama nebulosa planetaria, no tiene nada que ver con los planetas. El nombre proviene de un accidente histórico ocurrido en el siglo XVIII. Los primeros astrónomos observaron puntos redondos y borrosos a través de telescopios. Parece el disco de Urano o Neptuno. Las similitudes son sólo superficiales. La realidad es aún más cruel.
Las nebulosas planetarias son en realidad restos de estrellas. Es una capa en expansión de gas brillante expulsada por una estrella moribunda similar al Sol. Estos objetos se forman al final de la vida de una estrella gigante roja. La estrella no era lo suficientemente masiva como para explotar como supernova. En cambio, se deshace de sus capas exteriores. Este proceso deja un núcleo denso y caliente.
El núcleo expuesto se convierte en una enana blanca. Hace un calor intenso. Esta radiación ioniza el gas liberado. Las conchas brillan intensamente. Se expande decenas de millas por segundo. El resultado es una hermosa y brillante nube de materia interestelar.
¿Por qué es esto importante? Estas nebulosas reciclan el universo. Esparcen elementos pesados al espacio. Estos elementos son los componentes básicos de nuevas estrellas y planetas. Sin este ciclo, la vida tal como la conocemos no existiría. Este proceso es lento. Se necesitan miles de años para que el caparazón desaparezca. La enana blanca permanece. Se enfría durante miles de millones de años.
Una nebulosa planetaria es la capa exterior de una estrella gigante roja que no tiene la masa suficiente para convertirse en supernova.
La distinción entre estas nebulosas y los restos de supernovas es importante. Una supernova marca la muerte de una estrella masiva. Las nebulosas planetarias marcan la muerte de estrellas de masa baja o intermedia. Ambos enriquecen la Vía Láctea. Sin embargo, el mecanismo es diferente. Se trata de una explosión devastadora. El segundo es un desprendimiento de piel suave pero.
Estas estructuras se pueden ver en la Vía Láctea. Son lo suficientemente brillantes como para ser detectados por telescopios de aficionados. Parecen planetas. No lo son. Son los últimos actos de estrellas como nuestro Sol. Este proceso tiene lugar en el Sol después de unos 5 mil millones de años. La Tierra probablemente será consumida. El resto del sistema solar puede sobrevivir. El Sol se convierte en una enana blanca. Creará una nebulosa tenue. Se desvanece. El ciclo continúa.

















