El Universo es vasto. Terriblemente así. Sin embargo, los misterios más intrigantes podrían estar escondidos en nuestro vecindario solar. Actualmente, una sonda de la NASA avanza rápidamente hacia uno de esos misterios. Es un asteroide diferente a cualquier otro objeto que hayamos explorado jamás.
“Por primera vez estamos explorando un mundo hecho no de roca o hielo, sino de metal”, afirman los astrónomos. Esto no es una hipérbole. Es una declaración de intenciones científica.
El sobrevuelo a Marte: una clase magistral de asistencia gravitacional
El 15 de mayo, la nave espacial Psyche pasó rozando Marte. Llegó a sólo 4.600 kilómetros (2.800 millas) de la superficie del planeta rojo. Se movía rápido. Más de 12.000 mph (19.848 km/h).
¿El resultado? Un timelapse alucinante e impresionante del vecino de la Tierra. Pero la poesía visual era secundaria. Este sobrevuelo cumplió un propósito mecánico crítico.
Primero, actuó como un ensayo general. Los sensores de la sonda necesitaban calibración antes de abordar el asteroide. Observaron el “arco de choque” de Marte. Este es el límite donde las partículas del viento solar se desvían alrededor del planeta. Como un barco cortando las olas.
Tomaron imágenes del casquete polar sur. Rica en agua helada. También capturaron imágenes del cráter Huygens, que presenta una estructura de doble anillo. Estos detalles ayudan a refinar los algoritmos de navegación para el evento principal.
¿Pero el verdadero motivo de la maniobra? Velocidad.
Marte actuó como una honda planetaria. Una asistencia de gravedad. La nave espacial avanzó aproximadamente 1.000 mph sin quemar una gota de su propulsor de xenón. “Robó” una pequeña fracción de la energía orbital de Marte. Marte se desaceleró en una cantidad imperceptible. Psique aceleró.
“Hemos confirmado que Marte dio un impulso a la nave espacial”, dice Don Han, líder de navegación en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA. “Y cambió su plano orbital aproximadamente 1 grado”.
Esto no fue suerte. Fue calculado con años de antelación. Bob Mase, director del proyecto Psyche en JPL, señala que el equipo acertó en la trayectoria. Fijó el rumbo para un encuentro con el asteroide en 2029.
“Esta asistencia por gravedad tardó años en desarrollarse. Y el equipo de navegación lo logró”.
Destino: El asteroide metálico
Psique lleva el nombre de la diosa griega del alma. El astrónomo italiano Annibale De Gasparis lo descubrió en 1852. Orbita en el cinturón de asteroides principal. Tres veces más lejos del Sol que la Tierra. Entre Marte y Júpiter.
¿Por qué es importante este asteroide?
Los astrónomos plantean la hipótesis de que Psyche podría ser el núcleo de hierro expuesto de un protoplaneta. Un “planetesimal”. Imaginemos un planeta embrionario que se formó temprano en la historia del sistema solar. Luego chocó. Roto. Despojado de su manto rocoso.
Estamos ante lo básico. La caja torácica del Sistema Solar.
“Psyche tiene aproximadamente 280 kilómetros de diámetro… su composición general es polémicamente incierta.”
El asteroide tiene aproximadamente el tamaño de Massachusetts. Pero no sabemos de qué está hecho realmente. Algunos argumentan que es un núcleo metálico sólido. Otros sugieren que se trata de una pila de escombros de fragmentos de metal unidos por la gravedad. No lo sabremos con seguridad hasta agosto de 2029.
El hardware a bordo
Lanzado en 2023 en un cohete SpaceX Falcon Heavy. La nave espacial Psyche tiene aproximadamente el tamaño de una cancha de tenis individual. Con energía solar. Equipado con un conjunto de instrumentos sofisticados.
Esto es lo que lleva:
- Imagen multiespectral: Captura datos en diferentes longitudes de onda de luz.
- Espectrómetro de rayos gamma y neutrones: Determina la composición química de la superficie.
- Magnetómetro: Mide el campo magnético remanente.
- Sistema de radio de banda X: Mapea el campo gravitacional y la estructura interna.
La misión también está probando algo nuevo. Comunicación óptica en el espacio profundo (DSOC). En lugar de las tradicionales ondas de radio, utiliza láseres de infrarrojo cercano. Este sistema transmite datos a la Tierra. Incluso transmitió el primer vídeo interplanetario de un gato.
Lindy Elkins-Tanton. Investigador Principal de la Misión Psique. Dice que los equipos de instrumentos “trabajaron horas extras” durante el sobrevuelo a Marte. Todos los instrumentos dieron excelentes resultados.
¿Qué sigue?
La nave espacial goza de excelente salud. La NASA planea reanudar el impulso sostenido con su sistema de propulsión solar-eléctrico este otoño. Necesitan afinar la órbita para la aproximación final.
Ya sea que Psyche sea un núcleo antiguo prístino o una pila caótica de escombros. Será revelado pronto. O al menos. Antes de que termine la década.
Nos vamos a un mundo de metal. Uno que apenas entendemos. Para saber si es el corazón de un planeta muerto o simplemente basura espacial.
La espera es larga. La ciencia es nueva. Y el Universo sigue esperando contar sus secretos.




















