Un satélite de alta resolución proporcionó recientemente una perspectiva orbital poco común de un hito importante de SpaceX. El miércoles 29 de abril, el cohete Falcon Heavy completó su primer lanzamiento en 18 meses, entregando con éxito el satélite de comunicaciones ViaSat-3 F3 hacia su destino en órbita de transferencia geosincrónica.
Una vista desde la órbita terrestre baja
El despegue fue documentado por una de las naves espaciales de observación de la Tierra Gen-3 de BlackSky. A diferencia de las cámaras terrestres tradicionales que ven los lanzamientos desde una posición fija en la Tierra, este satélite capturó el evento desde un ángulo “fuera del nadir”, esencialmente mirando hacia abajo desde el espacio en un ángulo agudo durante el crepúsculo.
El satélite proporcionó dos perspectivas distintas:
– En la plataforma: Una imagen nítida del enorme cohete preparado para su ignición en el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida.
– En vuelo: Una segunda toma tomada solo 38 segundos después del despegue, capturando el vehículo mientras ascendía a través de cielos nublados a velocidades superiores a 400 millas por hora.
La tecnología detrás de la lente
La capacidad de capturar imágenes de tan alta calidad desde el espacio es un testimonio del avance de las capacidades de las constelaciones de satélites pequeños. BlackSky está actualmente expandiendo su constelación Gen-3 en la órbita terrestre baja (LEO).
Si bien hasta la fecha sólo se han lanzado cuatro de estas naves espaciales específicas, sus especificaciones técnicas son impresionantes:
– Alta resolución: Los satélites pueden resolver objetos en el suelo tan pequeños como 13,8 pulgadas (35 centímetros).
– Versatilidad: Los modelos Gen-3 cuentan con “imágenes con diversidad temporal”, lo que les permite capturar datos de alta calidad en varias horas del día y de la noche.
Esta capacidad es parte de una tendencia más amplia en la industria espacial donde se están utilizando “constelaciones” de satélites más pequeños y altamente capaces para proporcionar monitoreo de la Tierra casi en tiempo real, ofreciendo datos mucho más frecuentes que los satélites masivos y singulares del pasado.
Contexto: El poder del Falcon Heavy
El Falcon Heavy sigue siendo un activo fundamental en el mercado de lanzamiento global. Actualmente es el segundo lanzador operativo más potente que existe, sólo superado por el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) de la NASA.
Mientras SpaceX está desarrollando el Starship, un vehículo destinado a superar con creces la capacidad de elevación tanto del Falcon Heavy como del SLS, Starship aún se encuentra en las fases de desarrollo y prueba. Por ahora, el Falcon Heavy sigue siendo el caballo de batalla pesado para transportar cargas útiles grandes y complejas como el satélite de comunicaciones ViaSat-3 a órbita.
El lanzamiento exitoso y la captura satelital de alta resolución resaltan la creciente sinergia entre las capacidades de lanzamiento de vehículos pesados y los sofisticados sensores orbitales utilizados para monitorearlos.
