Las pruebas de microbioma intestinal directas al consumidor, que prometen información de salud personalizada, pueden no ser tan precisas o consistentes como se anuncia. Un nuevo estudio revela discrepancias significativas en los resultados de siete empresas líderes en pruebas al analizar muestras fecales idénticas. Esta falta de confiabilidad genera preocupación sobre los consumidores que toman decisiones de salud mal informadas basadas en datos erróneos.
El experimento y sus hallazgos
Investigadores de la Universidad de Maryland y el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) probaron la consistencia de pruebas comerciales de microbioma intestinal. Crearon una muestra fecal estandarizada mezclando heces de múltiples donantes, asegurando la uniformidad biológica. Luego, esta muestra se envió a siete empresas de pruebas directas al consumidor para su análisis.
Los resultados fueron alarmantes. Si bien algunas empresas mostraron una coherencia razonable entre las réplicas, una empresa produjo resultados tremendamente diferentes en una sola muestra, incluso clasificó dos análisis similares como “saludables” y etiquetó el valor atípico como “no saludable”. Otras empresas identificaron tipos de bacterias similares pero informaron cantidades muy diferentes, con una variabilidad comparable a la observada entre muestras de diferentes individuos.
Por qué esto es importante
Las implicaciones de las pruebas de microbioma inexactas son sustanciales. Los consumidores pueden comprar probióticos innecesariamente, seguir cambios dietéticos equivocados o incluso realizar procedimientos invasivos como trasplantes fecales basados en datos poco confiables. El estudio subraya la necesidad de protocolos de prueba estandarizados y medidas de control de calidad.
“Debería haber algunas pautas mínimas y algunos controles que hicieran que los resultados fueran más consistentes”, dice la microbióloga del NIST Stephanie Servetas.
Solución del NIST
Para abordar este problema, el NIST ha comenzado a vender la muestra fecal estandarizada a empresas para su calibración y control de calidad. El objetivo no es sofocar la innovación sino fomentar una mayor coherencia y confiabilidad en los métodos de prueba. Una estandarización mejorada podría ayudar a garantizar que los consumidores reciban información precisa y procesable a partir de las pruebas del microbioma intestinal.
En última instancia, los hallazgos sugieren que las prácticas actuales de prueba del microbioma intestinal carecen del rigor necesario para brindar recomendaciones de salud confiables. Hasta que se refinen los métodos de prueba, los consumidores deben interpretar los resultados con precaución.




















