El telescopio Webb crea el primer mapa 3D de las auroras de Urano

9

El Telescopio Espacial James Webb (JWST) ha logrado un gran avance en la ciencia planetaria al producir el primer mapa tridimensional de auroras en Urano. Esta observación sin precedentes revela nuevos detalles sobre la atmósfera superior del gigante de hielo y su peculiar campo magnético. El estudio, realizado por un equipo internacional de investigadores, ofrece información crítica sobre cómo fluye la energía dentro de estos planetas masivos, tanto en nuestro sistema solar como más allá.

El campo magnético único de Urano

Urano no se parece a ningún otro planeta de nuestro sistema solar. Su campo magnético está inclinado y desplazado de su eje de rotación, creando auroras que barren la superficie del planeta en un patrón caótico. Esto dificulta el estudio con métodos tradicionales. “La magnetosfera de Urano es una de las más extrañas del sistema solar”, explica Paola Tiranti de la Universidad de Northumbria. “Esta estructura inusual hace que comprender su equilibrio energético sea particularmente desafiante”.

Cómo JWST capturó los datos

El equipo utilizó el espectrógrafo de infrarrojo cercano (NIRSpec) del JWST para observar a Urano mientras giraba. Esto les permitió medir cómo la temperatura y las partículas cargadas cambian con la altitud. Los datos resultantes proporcionan una imagen detallada de la estructura vertical del planeta, revelando cómo viaja la energía a través de su atmósfera superior. Según Tiranti, “al revelar la estructura vertical de Urano con tanto detalle, Webb nos ayuda a comprender el equilibrio energético de los gigantes de hielo”.

Tendencias de enfriamiento e implicaciones futuras

Los datos también confirman que la atmósfera superior de Urano continúa enfriándose, una tendencia observada por primera vez a principios de los años 1990. El JWST midió una temperatura promedio de alrededor de 150 grados Celsius (426 kelvin), más baja que las mediciones anteriores. Esta tendencia al enfriamiento plantea interrogantes sobre la estabilidad atmosférica a largo plazo y los mecanismos de disipación de energía del planeta.

Este descubrimiento se basa en los cimientos establecidos por el sobrevuelo de la Voyager 2 en 1986, que identificó por primera vez a Urano como el planeta más frío de nuestro sistema solar. Los instrumentos más sensibles del JWST ahora permiten a los científicos rastrear estos cambios a lo largo del tiempo con una precisión sin precedentes.

“Esta es la primera vez que hemos podido ver la atmósfera superior de Urano en tres dimensiones”, señala Tiranti. “La sensibilidad de Webb nos permite rastrear el movimiento de la energía y comprender la influencia de su campo magnético desequilibrado”.

Los datos detallados obtenidos por JWST no sólo mejorarán nuestra comprensión de Urano sino que también ayudarán a los científicos a caracterizar los planetas gigantes que orbitan estrellas distantes. La capacidad de estudiar el comportamiento energético en los gigantes de hielo es un paso crucial hacia la identificación de mundos potencialmente habitables más allá de nuestro sistema solar.

Las observaciones en curso del Telescopio Espacial James Webb continúan remodelando nuestro conocimiento del cosmos, proporcionando información invaluable sobre los fenómenos planetarios a millones de kilómetros de distancia. Sus últimos descubrimientos demuestran el poder de la tecnología avanzada para desbloquear los misterios de nuestro universo.