Los astrónomos están desconcertados por una nebulosa vibrante y multicolor que rodea a una estrella enana blanca cercana, RXJ0528+2838, ubicada a 731 años luz de la Tierra. La estructura brillante, conocida como arco de choque, parece estar impulsada por una inexplicable salida de energía de la estrella muerta.
La anomalía explicada
Las enanas blancas son restos densos de estrellas como nuestro Sol después de haber agotado su combustible. Aunque son pequeños (aproximadamente del tamaño de la Tierra), tienen una masa de hasta 1,4 soles. Por lo general, estas estrellas existen en silencio solitario o extraen material de una estrella compañera, formando un disco giratorio que a menudo conduce a estallidos energéticos.
RXJ0528+2838 rompe este patrón. Tiene un compañero de baja masa, pero no se ha observado ningún disco. Sin embargo, el arco de choque que la rodea es lo suficientemente potente como para haber estado emitiendo energía durante aproximadamente 1.000 años, una duración que no se alinea con las explosiones de corta duración generalmente asociadas con las interacciones de las enanas blancas.
¿Qué hace que esto sea inusual?
Los arcos de choque se forman cuando los flujos estelares chocan con el gas interestelar circundante. En la mayoría de los casos, estos flujos de salida son impulsados por material de un disco que rodea a la enana blanca. La ausencia de un disco sugiere que está en juego un mecanismo alternativo.
El equipo de investigación cree que el intenso campo magnético de la estrella puede estar desviando material directamente de la estrella compañera, evitando la formación habitual del disco. Esto canalizaría energía hacia la enana blanca y crearía el flujo de salida observado sin el típico paso intermedio.
“Nuestras observaciones revelan un poderoso flujo que, según nuestro conocimiento actual, no debería estar allí”, explica el astrónomo Krystian Ilkiewicz del Centro Astronómico Nicolás Copérnico.
Por qué esto es importante
Este descubrimiento desafía los modelos existentes sobre cómo se comporta la materia en sistemas estelares binarios extremos. Si se confirma, significa que las enanas blancas pueden generar potentes flujos de salida incluso sin un disco, lo que abre nuevas preguntas sobre la física que gobierna estas interacciones. El hallazgo subraya que nuestra comprensión de la evolución estelar y la dinámica del campo magnético aún es incompleta.
La presencia inesperada de una salida persistente de alta energía de un sistema de enana blanca sin disco plantea preguntas fundamentales sobre cómo se mueve e interactúa la materia en ambientes extremos. Será crucial realizar más estudios para desentrañar el mecanismo subyacente y perfeccionar nuestros modelos de evolución estelar.
