La cerámica antigua revela la evidencia más temprana de pensamiento matemático

18

Los descubrimientos arqueológicos sugieren que los humanos utilizaban conceptos matemáticos miles de años antes de lo que se pensaba. Una nueva investigación indica que los antiguos alfareros de Mesopotamia, que datan de hace casi 8.000 años, incorporaban patrones matemáticos en sus obras de arte. Estos hallazgos desafían la creencia arraigada de que el pensamiento matemático estructurado surgió con la civilización sumeria alrededor del año 3000 a.C.

La cultura halafiana y su alfarería

Entre el 6200 a.C. y 5500 a.C., el pueblo halafi prosperó en Mesopotamia, la región que abarca el actual Irak. Eran hábiles artesanos, particularmente conocidos por su intrincada cerámica decorada con diseños florales. Durante décadas, los arqueólogos han admirado estos diseños; Ahora, un nuevo estudio publicado en el Journal of World Prehistory de diciembre de 2025 revela que estos patrones no son meramente decorativos: son una forma de expresión matemática temprana.

Decodificando los patrones florales

Los investigadores Yosef Garfinkel y Sarah Krulwich de la Universidad Hebrea de Jerusalén catalogaron meticulosamente miles de fragmentos de cerámica excavados desde la década de 1930. De 375 fragmentos con motivos florales, surgió un patrón sorprendente: las flores casi universalmente mostraban pétalos en potencias de dos: 4, 8, 16, 32 o 64.

Esto no es aleatorio. El uso constante de números duplicados sugiere que los halafianos poseían una comprensión sofisticada de la progresión matemática. Esto es miles de años anterior a los registros matemáticos escritos más antiguos conocidos.

Implicaciones y contexto más amplio

Si bien a los sumerios se les atribuye el desarrollo de un sistema de base 60 que sustenta nuestro cronometraje moderno, la cerámica halafiana sugiere que los conceptos matemáticos se estaban explorando mucho antes. Los halafianos vivieron durante el período Neolítico, cuando las comunidades estaban pasando de estilos de vida nómadas a la agricultura sedentaria. Esta nueva evidencia implica que las matemáticas no fueron únicamente un producto de civilizaciones complejas, sino que pueden haberse originado a partir de necesidades prácticas en las primeras sociedades agrícolas.

Los investigadores sugieren que este pensamiento matemático temprano podría haberse utilizado para la división de tierras, la asignación de cultivos o incluso el simple comercio.

“Esto es evidencia de conocimiento [matemático] del que no conocemos ninguna otra fuente”, señala Garfinkel.

El descubrimiento plantea preguntas sobre cómo las primeras sociedades humanas conceptualizaron y aplicaron las matemáticas antes de la llegada de los sistemas formales de escritura. Refuerza la idea de que el pensamiento matemático no es sólo una invención cultural, sino una capacidad cognitiva fundamental que se desarrolló junto con los asentamientos humanos y la agricultura.

Este hallazgo añade una nueva capa a nuestra comprensión de la inteligencia humana temprana y su papel en la configuración de las primeras civilizaciones.