Comportamiento de primates entre personas del mismo sexo vinculado a vínculos sociales bajo estrés

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Los investigadores han descubierto que el comportamiento sexual entre personas del mismo sexo en primates no humanos puede tener un propósito evolutivo: reforzar los vínculos sociales, particularmente en entornos desafiantes. El estudio, publicado en Nature Ecology & Evolution, sugiere que este comportamiento no es una desviación sino una adaptación generalizada observada en 59 especies de primates, incluidos chimpancés, macacos y gorilas.

Orígenes evolutivos e impulsores ambientales

El estudio analizó el comportamiento de los primates entre especies, revelando una correlación entre las interacciones entre personas del mismo sexo y los factores estresantes ambientales como la escasez de recursos y el riesgo de depredadores. Esto sugiere que el comportamiento evolucionó en lo profundo del árbol genealógico de los primates o surgió de forma independiente varias veces como mecanismo de cohesión social.

Los investigadores descubrieron que el comportamiento era más frecuente en especies más longevas con diferencias pronunciadas en el tamaño de machos y hembras, rasgos vinculados a grupos sociales más grandes y competitivos. El comportamiento también apareció con mayor frecuencia en especies con estructuras sociales complejas.

“El comportamiento entre personas del mismo sexo parece ser un comportamiento afiliativo para aumentar los vínculos, disminuir la tensión y la agresión, y permitir que cualquier especie y su entorno y sociedad particulares naveguen básicamente por los desafíos que enfrentan”, explica el profesor Vincent Savolainen del Imperial College de Londres.

Implicaciones para el comportamiento humano

Si bien los investigadores advierten contra la extrapolación directa a los humanos, el estudio plantea interrogantes sobre cómo presiones similares pueden influir en nuestro propio comportamiento. El equipo de investigación observó que las sociedades humanas modernas pueden presentar diferentes factores estresantes, como problemas de salud mental, que también podrían estar relacionados con la expresión de la fluidez sexual.

Debate científico

Los expertos en la materia coinciden en que el estudio refuerza la noción de que el comportamiento entre personas del mismo sexo es común y adaptativo en los primates. La profesora Zanna Clay de la Universidad de Durham enfatiza que este comportamiento no es atípico sino una parte fundamental de la vida social de los primates, incluidos los humanos. Sin embargo, otros científicos como Josh Davis, del Museo de Historia Natural, advierten contra las comparaciones demasiado simplificadas entre el comportamiento animal y humano, señalando que la complejidad humana hace que tales extrapolaciones sean polémicas.

Los hallazgos subrayan la importancia de considerar factores ambientales y sociales al examinar la evolución del comportamiento sexual en primates. Este estudio ofrece una perspectiva novedosa sobre las funciones adaptativas de las interacciones entre personas del mismo sexo, sugiriendo que es una estrategia para sobrevivir bajo presión en lugar de una anomalía.