Nuevas investigaciones genéticas y proteómicas confirman que el archipiélago japonés no fue un refugio para tigres, como se pensaba anteriormente, sino para leones de las cavernas (Panthera spelaea ) hace entre 73.000 y 20.000 años. Este descubrimiento remodela nuestra comprensión de la distribución de la megafauna del Pleistoceno en el este de Asia y agrega una nueva capa a la historia de la evolución de los depredadores superiores.
El depredador ápice mal identificado
Durante décadas, los grandes fósiles de félidos encontrados en Japón se atribuyeron a los tigres. Sin embargo, un estudio reciente volvió a examinar 26 restos subfósiles utilizando análisis moleculares y de proteínas avanzados. Los resultados fueron definitivos: todas las muestras viables arrojaron marcadores genéticos que coincidían con los leones de las cavernas, una especie que antes se pensaba que estaba ausente en las islas japonesas.
El estudio empleó secuenciación del genoma mitocondrial y nuclear, datación molecular bayesiana y datación por radiocarbono para confirmar la identidad taxonómica de los restos. La paleoproteómica apoyó aún más los hallazgos, identificando una variante única de aminoácido que se encuentra sólo en los leones.
Un puente terrestre del Pleistoceno
La presencia de leones de las cavernas en Japón se explica por la existencia de un puente terrestre que conectaba el archipiélago con Asia continental durante el último período glacial. Esto permitió que los leones se dispersaran hacia el este, llegando incluso a las islas del suroeste, a pesar de que los hábitats generalmente se consideraban más adecuados para los tigres. Los animales coexistieron con otros grandes mamíferos como lobos, osos pardos y los primeros humanos, formando un ecosistema único del Pleistoceno.
Leones y tigres: un equilibrio cambiante
El descubrimiento desafía la visión tradicional de la distribución del tigre león. Estos superdepredadores probablemente compitieron por los recursos y dieron forma a la evolución de otras especies en Eurasia durante más de dos millones de años. Los leones se dispersaron fuera de África hace aproximadamente un millón de años, ampliando su área de distribución y eventualmente superponiéndose a los tigres.
Hoy en día, sus áreas de distribución ya no se cruzan debido a la pérdida de hábitat y la contracción de especies provocadas por el hombre. Pero durante el Pleistoceno tardío, el “cinturón de transición león-tigre” se extendió por Eurasia, creando frecuentes interacciones entre las dos especies. Japón, en el extremo oriental de esta zona, parece haber sido ahora un bastión clave para los leones.
Persistencia y Extinción
El estudio sugiere que los leones de las cavernas persistieron en Japón durante al menos 20.000 años después de su extinción en otras partes de Eurasia y potencialmente durante otros 10.000 años después de su desaparición del este de Beringia. Esto plantea preguntas sobre por qué desaparecieron de Japón y permanecieron en otros lugares durante tanto tiempo. Será crucial realizar más investigaciones sobre restos subfósiles en Eurasia para comprender la dinámica del área de distribución de las especies y la oscilación del cinturón de leones y tigres.
“Este estudio reescribe la historia del Pleistoceno de Japón, demostrando que los leones de las cavernas, y no los tigres, eran el gran depredador felino dominante en el archipiélago”, concluyeron los investigadores.
Los hallazgos se publicaron en las Proceedings of the National Academy of Sciences el 26 de enero de 2026.



















