El Monumento a Yonaguni: ¿Ciudad Perdida o Maravilla Natural?

16

Frente a la costa de la isla Yonaguni, Japón, se encuentra una formación submarina que genera debate. El Monumento Yonaguni, que se asemeja a una ciudad sumergida, descubierto por primera vez en 1987 por Kihachiro Aratake, presenta terrazas con ángulos pronunciados y estructuras escalonadas que alcanzan una altura de 6 metros bajo el nivel del mar. ¿Son los restos de una civilización perdida o un ejemplo sorprendente de procesos geológicos naturales?

El misterio se profundiza

La apariencia inusualmente ordenada de la estructura ha llevado a algunos a especular que fue tallada o modificada deliberadamente por humanos hace milenios. El geólogo Masaaki Kimura ha argumentado que el sitio muestra evidencia de intervención artificial, lo que sugiere que podría ser un remanente de una civilización tragada por el aumento del nivel del mar hace unos 10.000 años.

Sin embargo, la mayoría de la comunidad científica no está de acuerdo. La explicación predominante es que la formación es completamente natural, moldeada a lo largo de miles de años por la tensión tectónica, las fracturas en el lecho rocoso y la erosión implacable.

Arte geométrico de la naturaleza

La clave para comprender Yonaguni radica en comprender cómo la Tierra crea sorprendentes formaciones geométricas sin intervención humana. Las columnas hexagonales de la Calzada del Gigante de Irlanda, los pavimentos teselado de Tasmania y la roca perfectamente dividida de Al Naslaa en Arabia Saudita son sólo algunos ejemplos. Estas maravillas demuestran que la naturaleza es capaz de una precisión asombrosa.

El Monumento Yonaguni se formó a lo largo de planos de lecho (capas naturales de roca sedimentaria) y conjuntos de juntas, que son fracturas que se desarrollan cuando la roca se estresa. Los terremotos, comunes en la región, aceleran este proceso, provocando que la roca se fracture en patrones predecibles. La acción implacable de las corrientes oceánicas erosiona aún más estas fracturas, creando la apariencia escalonada.

El veredicto: erosión natural

Investigaciones recientes apoyan la teoría del origen natural. Un equipo dirigido por Hironobu Suga de la Universidad de Kyushu observó procesos de erosión en curso en el sitio en 2024 y encontró evidencia de desprendimiento de lecho rocoso, abrasión y formación de baches. El equipo concluyó que las “formaciones similares a ruinas” están siendo creadas activamente por la erosión natural.

Nunca se ha encontrado evidencia arqueológica que sugiera la participación humana. A pesar del misterio persistente, la explicación más plausible es que el Monumento Yonaguni es un testimonio del poder geológico en bruto de la Tierra, no una civilización perdida. El hecho de que la naturaleza pueda crear estructuras tan impresionantes a través del tiempo y la actividad tectónica es bastante notable.