Los investigadores han identificado un virus previamente desconocido incrustado dentro de una bacteria intestinal común, Bacteroides fragilis, que parece fuertemente asociado con el cáncer colorrectal. Este hallazgo proporciona un nuevo ángulo potencial para comprender y potencialmente detectar uno de los cánceres más prevalentes en las naciones industrializadas.
La paradoja del Bacteroides fragilis
Bacteroides fragilis se encuentra con frecuencia tanto en personas sanas como en pacientes con cáncer colorrectal, lo que genera un enigma de larga data para los científicos. ¿Por qué aparece esta bacteria en ambos escenarios? Un equipo de investigación conjunto danés-australiano utilizó secuenciación genética avanzada para investigar esta cuestión. Su trabajo sugiere que la clave no es la bacteria en sí, sino un virus que reside dentro de ella.
Un nuevo bacteriófago
El estudio reveló que los pacientes con cáncer tenían el doble de probabilidades de albergar B. fragilis cepas que portan un bacteriófago no descrito anteriormente, un virus que infecta las bacterias. Estos virus secuestran células bacterianas para replicarse y su presencia parece correlacionarse con el desarrollo del cáncer. El descubrimiento se realizó inicialmente en un grupo más pequeño, pero ha sido confirmado en un estudio más amplio en el que participaron 877 personas.
Correlación, aún no causalidad
Si bien el vínculo es significativo, los investigadores enfatizan que aún no han demostrado una relación directa de causa y efecto. Aún no está claro si el virus contribuye activamente al cáncer o simplemente indica otros cambios subyacentes dentro del microbioma intestinal. La interacción entre la bacteria y su pasajero viral es ahora un foco principal de investigación.
Implicaciones para el riesgo y la detección del cáncer
Aproximadamente el 80% del riesgo de cáncer colorrectal está relacionado con factores ambientales, incluida la composición de las bacterias intestinales. Este descubrimiento añade otra capa de complejidad, lo que sugiere que los virus dentro de las bacterias pueden desempeñar un papel fundamental. El equipo propone que la identificación de este marcador viral en muestras de heces podría convertirse en una herramienta de detección para personas de alto riesgo.
La complejidad del microbioma intestinal
El microbioma intestinal es un ecosistema increíblemente complejo que influye en todo, desde el metabolismo hasta la salud mental. Estudiar estas interacciones es un desafío pero esencial, ya que contienen pistas para prevenir y tratar numerosas enfermedades. Esta investigación destaca la necesidad de ampliar nuestra comprensión más allá de las bacterias, incluidos los virus que viven en ellas.
“Antes era como buscar una aguja en un pajar. En cambio, investigamos si algo dentro de las bacterias, es decir, los virus, podría ayudar a explicar la diferencia”. – Flemming Damgaard, microbiólogo del Hospital Universitario de Odense.
Los hallazgos son preliminares y faltan años para tratamientos específicos. Sin embargo, esta investigación representa un paso importante hacia desentrañar la compleja interacción entre los microbios intestinales, los virus y el desarrollo del cáncer.
