A pesar de meses de silencio, la NASA continúa buscando la nave espacial MAVEN, que perdió contacto en diciembre de 2025. La interrupción repentina de la sonda se produjo cuando emergía de detrás de Marte, y la telemetría inicial no mostró problemas antes de que la comunicación cesara abruptamente. El análisis sugiere un giro inesperado durante el resurgimiento, sacando a MAVEN de su órbita planificada.
Silencio prolongado y esfuerzos de recuperación
La NASA ha desplegado la Red del Espacio Profundo y el Observatorio Green Bank en un intento de recuperar el contacto, pero hasta ahora todos los esfuerzos han fracasado. Incluso dirigir el rover Curiosity para que escudriñe el cielo en busca de MAVEN no ha dado resultados. Si bien los funcionarios reconocen que la recuperación es “muy improbable” después de más de un mes de silencio, la agencia no ha declarado oficialmente perdida la misión.
Esta persistencia no es meramente sentimental; MAVEN jugó un papel fundamental en la transmisión de aproximadamente el 20% de las comunicaciones entre la Tierra y los rovers Curiosity y Perseverance. Su pérdida supone una carga mayor para otros orbitadores, como el Mars Reconnaissance Orbiter, Mars Odyssey y Trace Gas Orbiter de la ESA.
El legado y los planes futuros de MAVEN
Lanzado en 2013, MAVEN superó las expectativas y funcionó durante más de una década en lugar de su vida útil inicial de un año. Su misión principal era estudiar la erosión atmosférica de Marte, proporcionando información vital sobre cómo el planeta se transformó de un mundo potencialmente habitable al frío desierto que vemos hoy.
Sin embargo, el fallo de la sonda pone de relieve un problema más amplio: el envejecimiento de la infraestructura en el espacio profundo. La NASA ya está considerando un reemplazo, con un presupuesto de 700 millones de dólares asignado para un nuevo orbitador de telecomunicaciones de alto rendimiento en Marte. Empresas privadas como Blue Origin también están proponiendo soluciones y podrían lanzar un orbitador dedicado a las telecomunicaciones para 2028.
“Sabemos que no todos van a durar para siempre”, afirmó la directora de ciencia planetaria de la NASA, Louise Prockter, subrayando la inevitable necesidad de mejorar la infraestructura en la exploración a largo plazo de Marte.
La búsqueda continua de MAVEN sirve como testimonio de la dedicación del equipo de la misión y como recordatorio de que incluso las misiones más exitosas eventualmente llegan a sus límites. La NASA sigue comprometida con el mantenimiento de las comunicaciones marcianas, ya sea recuperando MAVEN o construyendo la próxima generación de infraestructura de retransmisión.


















