La histórica tormenta invernal amenaza con perturbaciones generalizadas en todo EE. UU.

10

Una tormenta invernal masiva está a punto de provocar condiciones peligrosas y de frío sin precedentes en gran parte de los Estados Unidos, con más de 170 millones de personas bajo alertas de clima invernal. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advierte que las temperaturas peligrosamente bajas y la sensación térmica podrían alcanzar hasta -50 grados Fahrenheit en las llanuras del norte, lo que podría provocar cortes de energía generalizados y caos en los viajes.

El alcance de la amenaza

La tormenta afectará una enorme área geográfica, que se extenderá desde las Montañas Rocosas del Sur hasta Nueva Inglaterra. Los meteorólogos prevén fuertes nevadas, aguanieve y lluvias heladas, y se espera una acumulación de hielo particularmente grave en algunas regiones. Esta acumulación de hielo representa una amenaza significativa para la infraestructura, ya que podría derribar líneas eléctricas y hacer que las carreteras queden intransitables. La ola de frío de Texas de 2021 sirve como un claro recordatorio de la facilidad con la que las tormentas invernales pueden abrumar los sistemas no preparados y dejar a millones de personas sin calefacción.

Por qué esta tormenta es diferente

Este evento es inusual por su escala y complejidad. Está impulsado por una rara colisión entre el aire gélido del Ártico, que normalmente permanece contenido por la corriente en chorro, y un sistema climático rico en humedad del Océano Pacífico. Una corriente en chorro debilitada, causada por el calentamiento desproporcionado del Ártico, ha permitido que este aire frío se hunda más al sur de lo habitual.

La corriente en chorro actúa como una barrera natural, manteniendo contenido el aire ártico. Pero un gran sistema de alta presión lo ha debilitado, permitiendo que el aire gélido penetre más al sur.
La combinación de condiciones húmedas y frías crea una cascada de peligros, que incluyen nieve y lluvia helada.

Cambio climático y clima extremo

Si bien es demasiado pronto para vincular definitivamente esta tormenta específica con el cambio climático, el aumento de las temperaturas globales está exacerbando los fenómenos meteorológicos extremos. Las temperaturas más cálidas significan que la atmósfera retiene más humedad, lo que provoca precipitaciones más intensas. El rápido calentamiento del Ártico está desestabilizando la corriente en chorro, haciendo que las olas de frío extremo sean más frecuentes e impredecibles.

“El cambio climático es un aumento de las temperaturas base, pero también es un aumento de las temperaturas extremas en ambos sentidos”, explica Kaitlyn Trudeau, investigadora asociada senior de Climate Central. “Puede generar resultados más fríos extremos; puede generar resultados más cálidos”.

El futuro de la previsión

Los científicos están estudiando activamente esta tormenta para mejorar los modelos de pronóstico. Los investigadores, incluidos los de la Universidad de Wisconsin-Madison, planean volar directamente hacia la tormenta a bordo de un avión de la NASA para recopilar datos sobre el vapor de agua, la temperatura y otros factores críticos. Comprender cómo se fusionan estos sistemas es clave para realizar predicciones más precisas.

La incertidumbre que rodea a este evento subraya la necesidad de un mejor seguimiento y modelización de los patrones climáticos extremos en un clima cambiante.

Esta tormenta histórica resalta la creciente vulnerabilidad de la infraestructura y las comunidades al clima extremo, independientemente de las tendencias de calentamiento o enfriamiento. La preparación, los pronósticos locales y el seguimiento científico son ahora más críticos que nunca.