Euclid captura una vista detallada de las galaxias distantes NGC 646 y NGC 646b

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Euclid, el nuevo telescopio espacial de la Agencia Espacial Europea, ha publicado una sorprendente imagen de dos grandes galaxias espirales, NGC 646 y su compañera, NGC 646b. A pesar de aparecer cercanas en la imagen, estas galaxias están separadas por aproximadamente 45 millones de años luz, lo que demuestra la vasta escala del universo y la naturaleza sutil de las interacciones gravitacionales a distancias cósmicas.

Detalles Galácticos: Distancia y Descubrimiento

NGC 646, una galaxia espiral barrada, se encuentra aproximadamente a 392 millones de años luz de distancia, en la constelación de Hydrus. Fue observado por primera vez por el astrónomo británico John Herschel en 1834 y desde entonces ha sido catalogado con varias designaciones, incluidas ESO 80-2, IRAS 01357-6508 y LEDA 6010. Actualmente, se aleja de la Tierra a una velocidad de 8.145 kilómetros por segundo, una medida indicativa de la expansión en curso del universo.

Un par en perspectiva

La imagen muestra a NGC 646 cerca de la galaxia más pequeña PGC 6014 (también conocida como NGC 646b), que se encuentra a una distancia de 347 millones de años luz. Aunque visualmente alineados, la inmensa separación significa que cualquier influencia gravitacional entre ellos es mínima y transitoria. Esto pone de relieve los desafíos que supone predecir interacciones galácticas a largo plazo a través de distancias tan vastas.

La misión de Euclides y observaciones futuras

La misión principal de Euclides consiste en mapear la geometría del universo oscuro: estudiar la materia y la energía oscuras mediante la observación de miles de millones de galaxias. Para 2026, la misión publicará su primer año de observaciones, cubriendo 1.900 grados cuadrados del cielo (aproximadamente el 14% del área total de estudio). Esto proporcionará detalles sin precedentes para cientos de miles de galaxias, proporcionando datos críticos para comprender la formación y evolución galáctica.

La evolución de las galaxias barradas

La misión también pretende explicar por qué las galaxias espirales barradas, como NGC 646, se vuelven más frecuentes a medida que el universo envejece. El estudio de estas estructuras proporciona información sobre la dinámica de la evolución galáctica y el papel de la materia oscura en la configuración de las estructuras cósmicas.

“NGC 646 es sólo un pequeño vistazo de los miles de millones de galaxias que Euclid observará durante su misión de seis años”, señala el Consorcio Euclid. Las observaciones a largo plazo del telescopio remodelarán nuestra comprensión de la historia cósmica y las fuerzas subyacentes que gobiernan el universo.