Nuevos descubrimientos arqueológicos en Alaska están remodelando nuestra comprensión de cómo llegaron los primeros estadounidenses al Nuevo Mundo. Los artefactos desenterrados en el valle de Tanana, que datan de hace 14.000 años, sugieren que los antepasados del pueblo Clovis, que antes se pensaba que habían migrado a lo largo de rutas costeras, probablemente viajaron a través de un corredor interior libre de hielo desde Asia.
El antiguo misterio de los primeros americanos
Durante décadas, la cultura Clovis, identificada por herramientas de piedra distintivas encontradas en toda América del Norte, fue considerada la presencia arqueológica más antigua y generalizada. Sin embargo, hallazgos más recientes han demostrado que la gente habitaba las Américas antes de los Clovis, lo que generó un debate sobre las rutas migratorias. La pregunta principal siempre ha sido: ¿llegaron los primeros estadounidenses por mar, bordeando la costa del Pacífico, o por tierra, atravesando el Puente Terrestre de Bering y avanzando hacia el sur a través de un corredor libre de hielo?
Sitio de Alaska revela producción temprana de herramientas
Las excavaciones en el sitio de Holzman en el centro de Alaska han descubierto evidencia notablemente bien conservada de actividad humana temprana. Los investigadores encontraron restos de fabricación de herramientas de piedra y marfil de mamut que datan de hace unos 14.000 años, incluido un colmillo de mamut casi completo utilizado para la producción de marfil y piedras de martillo para fabricar herramientas de piedra. Las condiciones de preservación únicas del sitio incluso han producido ADN de plantas antiguas y pelo de bisonte, brindando una visión sin precedentes de las vidas de estos primeros habitantes.
Por qué esto importa: Desafiando la teoría de la migración costera
La importancia de los hallazgos de Alaska reside en su ubicación entre el puente terrestre de Bering y el teórico corredor libre de hielo. Las herramientas y técnicas utilizadas en Holzman se parecen mucho a las asociadas con la cultura Clovis que se encuentra más al sur. Esta evidencia refuerza el argumento de que la gente se trasladó hacia el interior desde Asia, no sólo a lo largo de la costa.
“La gente vivió y prosperó en el interior de Alaska unos 1.000 años antes de la aparición de la tecnología Clovis más al sur”, dijo el arqueólogo Brian Wygal.
Esta ruta interior tiene sentido lógico dada la cronología de la última edad de hielo y la posibilidad de pasajes sin hielo a través de Canadá. El sitio de Alaska sirve como un vínculo crucial para comprender cómo los humanos se extendieron por América del Norte.
Advertencias e investigaciones futuras
Si bien son convincentes, las pruebas de Alaska no son concluyentes. Algunos investigadores advierten que las similitudes en la fabricación de herramientas y las prácticas culturales entre las primeras poblaciones asiáticas y americanas podrían complicar el vínculo directo con los Clovis. Es posible que tanto las olas migratorias interiores como costeras contribuyeran al poblamiento de América.
Las investigaciones futuras se centrarán en nuevas excavaciones en el valle de Tanana y en un estudio más intensivo del propio corredor libre de hielo, que permanece relativamente inexplorado. El análisis genético de restos humanos antiguos también podría proporcionar información adicional sobre los patrones de migración.
Los últimos descubrimientos en Alaska subrayan la complejidad de los primeros asentamientos estadounidenses. El debate sobre las rutas migratorias está lejos de estar resuelto, pero la creciente evidencia sugiere que los primeros estadounidenses probablemente utilizaron una combinación de vías interiores y costeras para llegar y poblar el Nuevo Mundo.
